¡Rodando! Revista de Cultura cinematográfica nº 1 2026 - Sección Carteles de Cine

 Sección Carteles de cine nº 1


Un cartel de una película es un texto que nos habla de otro texto, el filme, con una finalidad específica: condensar el filme y hacerlo atractivo a los posibles espectadores. Son dos formas de comunicar, dos lenguajes, con una peculiaridad: el segundo, el del cartel, supone una interpretación mediada y variable que puede diferir del texto fílmico de origen. El filme puede seguir siendo el mismo, mientras que el cartel es variado en el tiempo y en el espacio, en los criterios seleccionados, además de otras variables, conforme a los distintos momentos en que inserte.

El cartel de cine es un gran olvidado en el proceso cinematográfico, sin embargo es una fuente información de gran interés, pues revela aspectos sobre la recepción social. El filme puede tener muchos objetivos, pero el cartel tiene uno destacado: atraer. Para ello selecciona elementos que provienen principalmente del filme, pero seleccionados, jerarquizados, valorados, estereotipados, genéricos, etc. conforme al público al que se destina.

Ha habido exposiciones, libros recopilatorios, historias del cine a través de la cartelería, pero no acaba de asentarse como un terreno propio. Aquí, en ¡Rodando! queremos darle es espacio de independencia y reconocimiento más allá de lo puramente estético.

Los carteles de una misma película son diferentes según los distintos países en que se publicitan pues sus públicos son diferentes. También pueden diferir en el tiempo según los cambios sociales, culturales, etc. Son diferentes, por ejemplo, según la notoriedad que alcancen los actores por parte del público en el tiempo, alterándose el orden en el que aparecen en el cartel sus nombres. Son diferentes para un estreno o para una reposición.

El cartel cinematográfico es una reinterpretación, muchas veces distorsionada, llena de tópicos; a veces original, la mayoría de las veces fruto de convenciones, que nos revelan en su conjunto el funcionamiento sociocultural de "lo cinematográfico" en varias dimensiones. Podemos analizarlo desde la estética, desde su dimensión compartida con el filme de origen o desde una sociología del público.

La posibilidad de acceder hoy a la cartelería cinematográfica se ha multiplicado con ese gran museo que es Internet, donde proliferan las imágenes acumuladas en la historia del Cine. Esperemos que este muestrario sea fuente de trabajos de investigación que permitan ir construyendo una historia del cartel cinematográfico en su complejidad y diversidad.

 Joaquín Mª Aguirre   

Editor   




Rebelde sin causa

 


El filme de Nicholas Ray Rebelde sin causa (Rebel without a cause 1955)* es de gran complejidad psicológica y cultural. Se plantea en un momento histórico en el que se está empezando a definir una "juventud" y se trata de comprender y explicar el fenómeno de la "rebeldía", algo que no se puede socialmente soslayar, pero que es muy diferente según desde qué punto se valore.

Pasado el tiempo, podemos considerar los carteles variados como un respuesta ante este fenómeno de la rebeldía juvenil, algo que en futuro se verá despuntar en fenómenos como el musical "Hair" (Milos Forman 1979), basado en el musical teatral escandaloso por sus desnudos.

Un cartel de Rebelde sin causa, en español de entre los varios posibles nos ofrece información de interés sobre lo que supuso el fenómeno que la obra nos mostraba y su forma de enjuiciarlo en España, un texto vinculado a un espacio, con unas mentalidades específicas y diferenciadas entre países.

Podemos dividir para su análisis el cartel en cuestión en varias partes con unidad significativa:

1) El título y su grafía en rojo, que nos remite a una informalidad a través de la tipografía y sobre todo al color que acaba simbolizando al protagonista, Jim Stark (James Dean). El rojo destaca en su cazadora de Jim y en el calcetín del mismo color de Plato Crawford (Sal Mineo) lleva en uno solo de sus pies como signo de identificación con Jim.

2) El texto que acompaña a los actores destacados: "El memorable film que / convirtió en mito a / James Dean / y en estrella a / Natalie Wood". Hay dos elementos destacables, el primero es la distancia. Ya existe un reconocimiento del tiempo pasado desde el estreno. Hay explícito la respuesta del público convirtiendo a los actores en mito y estrella, una diferenciación interesante por lo que supone en cada uno de los actores. La categoría de "mito" para James Dean se vincula socialmente con el hecho de su muerte en accidente de tráfico y su paso a la mitología popular moderna.

3) El rostro de Dean: resalta la personalidad de actor y personajes. El cigarrillo se convierte (véanse carteles adjuntos) en característico, pero está en sus labios y no en su mano en un gesto más agresivo que se ha elegido para otros carteles. El rostro mira hacia la derecha, no hacia el que contempla el cartel, por lo que se elude cualquier posibilidad de desafío o implicación directa. Es un rostro, un rostro identificable,

4) La figura: se incluye una imagen de cuerpo entero a la izquierda, bajo el rostro y mucho menor que él. La postura se repite en muchos otros carteles. Es desafiante en la medida en que da la espalda al que mira, volviendo la mirada. Las manos en los bolsillos traseros concentra esa actitud alejada, pero su tamaño menor le resta agresividad. Volvemos al rojo que le representa a través de la cazadora. Esta vez se reduce el elemento simbólico y el rojo le cubre en la totalidad. Ya no es la ropa, sino todo el conjunto el que se ha vuelto rojo.

5) El fotograma: frente a los dos dibujos anteriores, la parte inferior está ocupada por un fotograma placentero en el que la pareja de protagonistas Jim y Judy descansan. Están tumbados y Jim tiene los ojos cerrados. El realismo de la fotografía se reduce al mostrarse en un amarillo que cubre la imagen. Si Jim se volvía una figura en rojo, la pareja será sometida al amarillo envolvente. Donde antes percibíamos rebeldía, agresividad, ahora percibimos paz.

6) Los nombres de los actores secundarios, Sal Mineo y Jim Backus, en una grafía mucho más pequeña, a distancia de las estrellas.

7) Una valoración de película y director: "La obra maestra de Nicholas Ray" que también nos remite a un paso del tiempo, a una distancia que ha permitido la consagración del filme

8) Los datos de la película (productora, etc.)

9) Hemos dejado para el final el texto que trata de redirigir la interpretación del conjunto del cartel y llevar en unas condiciones determinadas su visionado: "Un chico / de "buena" / familia / lanzado a la / vorágine / de la actual / violencia juvenil". El breve texto no tiene desperdicio, pues está lleno de indicaciones valorativas directas, e indirectas, de maniqueísmo y de conexiones de lo que espectador va a ver en el filme y sobre lo que existe en su propia realidad. a) las comillas en el "de buena familia" introducen un hecho de excepcionalidad, ¿por qué "buena" y no simplemente buena? El matiz está en la mente de quien lo escribe, quizá tratando de decir que existe una diferencia palpable en lo que los norteamericanos consideran "buna familia" y lo que él público español pueda tener en mente con esa expresión. b) lanzado a la vorágine implica igualmente una valoración de lo que ocurre y se extiende a través de la doble metáfora —lanzarse y vorágine— que nos llevan hacia la interpretación del caos peligroso de la situación de esos otros que viven en un mundo diferente, los Estados Unidos, quizás demasiado admirados (recordemos, ¡Bienvenido, Mr. Marshall!, de 1953); c) las últimas palabras nos remiten a las diferencias generacionales: los jóvenes padecen una enfermedad que solo se cura con la edad, como le repiten a Jim sus padres, en "10 años" todo habrá pasado y podrá alcanzar una normalidad frente a ese enjuiciamiento a sus padres, algo que hacen los tres muchachos de la historia. Son tres marginados no solo frente a las familias, que "no les entienden", sino también a los otros jóvenes, violentos e irreflexivos, en acoso constante contra los propios compañeros.

El cartel español expresa a través de sus formas una complejidad mayor, en cuanto a implicaciones culturales, que los carteles producidos en otros países, pero también la distancia con las formas actuales de ver y valorar la película  la película, que se centran más en el estrellato mítico de James Dean que en los problemas intra e intergeneracionales del momento.

Puede que hoy, con el aumento del acoso escolar, la película nos empiece a ofrecer otra lectura y requiera carteles adecuados para la motivación del público.

Joaquín Mª Aguirre     

* los datos completos del filme se pueden encontrar aquí: www.imdb.com/es-es/title/tt0048545/





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